24 de Septiembre SOLEMNIDAD DE NTRA. SEÑORA DE LA MERCED

• VIRGEN GENERALA DE LA PATRIA ARGENTINA •

En 1218, en medio de las tribulaciones que sufrían los cristianos prisioneros de los sarracenos en la península ibérica, la Bienaventurada Virgen se manifestó a un noble barcelonés, San Pedro Nolasco, confiándole la fundación de una Orden religiosa que se dedicara a rescatar a aquellos cautivos. Junto a Raimundo de Peñafort y el rey Jaime I fundaron la Orden Mercedaria y se obligaron con voto a permanecer en poder de los infieles, si ello fuese necesario para la liberación de los cristianos.

Tiempo después, los mercedarios fueron de los primeros religiosos evangelizadores que llegaron a nuestras tierras latinoamericanas, en época de la conquista. Ya en la fundación de San Miguel de Tucumán en Ibatín (1565), los mercedarios contaban con iglesia y convento. Y posteriormente, bajo el patrocinio de Nuestra Señora de La Merced, se procedió al traslado de la ciudad a un nuevo sitio, hacia La Toma (1685).

Declarada patrona de la Ciudad desde entonces, a Ntra. Señora el general Manuel Belgrano le confió la victoria de la Batalla librada el 24 de septiembre de 1812 en el Campo de las carreras, al oeste de la ciudad de Tucumán, contra el numeroso ejército realista. Obtenida la victoria, Belgrano entregó a la Virgen su bastón de mando declarándola Generala del Ejército argentino y atribuyéndole haber vencido al ejército enemigo. Fue la Batalla de Tucumán un punto estratégico en el norte argentino que abrió las puertas a la Independencia nacional celebrada años después, el 9 de Julio de 1816. Por entonces, los mercedarios ya se encontraban en el actual sitio que hoy ocupa la Parroquia La Victoria, erigida entre 1812-1813 por pedido del mismo Belgrano. El antiguo templo fue luego reemplazado por otra construcción, cuyo templo fue consagrado el 23 de septiembre de 1950.

La sagrada e histórica imagen de la Virgen de La Merced fue coronada el 24 de septiembre de 1912, en el primer Centenario de la Batalla de Tucumán. En 1957 le fue impuesta la banda nacional de Generala del Ejército. Y en 1987, en su histórica visita a nuestro país, el Papa San Juan Pablo II viajó hasta Tucumán y rezó frente a esta histórica imagen.

A Ella le encomendamos la prosperidad de nuestra Nación y nos confiamos a su protección como Madre, redentora de cautivos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: