“Estaba muy hinchado y te dabas cuenta hasta con la luz apagada”: la advertencia sobre Diego Maradona que Leopoldo Luque no escuchó

Qué otros síntomas pasó por alto el neurocirujano.

TN.com.ar tuvo acceso al documento que demuestra que era el médico tratante. Con qué apodo despectivo se referían al Diez.

Pese a la recomendaciones, el 11 de noviembre de 2020, Diego Maradona dejó la clínica Olivos tras la cirugía por el hematoma subdural y fue trasladado a una casa del country de Tigre para transitar una internación domiciliaria. Desde entonces, el excapitán de la Selección evidenció síntomas que debieron poner en alerta al equipo de salud que lo asistió y al neurocirujano Leopoldo Luque.

“Yo ya sé que es una invasión todos los días, todo lo que sea relativo a la rehabilitación de alcohol. Él no es boludo, se da cuenta. La psiquiatra puede ir por alguna afección del posoperatorio de la cabeza. Vos por la cirugía y el médico por la cabeza…”, comienza a decir a modo de introducción Nicolás Taffarel, contratado como kinesiólogo de Maradona, a Luque, el médico tratante, según él mismo se definió en uno de los documentos que componen la historia clínica del crack.

“Quiero ver qué le pasa, por qué quiere verme. El tema es por qué se queda acostado tanto tiempo. El otro día me tiró una frase: ‘Cambié mi amor por mis hijos, yo no le entendí yo pensé este boludo me está haciendo una joda que cambió el alcohol por los hijos. Le digo no te entendí, cuál es tu amor. Rocío me dice, o sea que está deprimido de nuevo’”.

Sin embargo, la hinchazón que observó Taffarel habría sido el síntoma más visible del deterioro de salud de Maradona.

El jefe del Cuerpo Médico Legista de San Isidro, Federico Corasoneti, a cargo de la autopsia, destacó que, además de congestión visceral generalizada, un corazón aumentado de tamaño con signos de patología cardiaca crónica, signos de patología renal crónica, al igual que en el hígado, encontró mucha cantidad de líquido de aspecto citrino en cavidades cerosas, “muy marcado edema pulmonar difuso”.

Los fiscales a cargo del caso le preguntaron si la sintomatología que presentaba el Diez debía ser advertida por el personal de salud que lo asistía. Corasoneti fue contundente: dijo que sí. “Es evidente la dificultad para respirar, la alteración del estado de conciencia, el color de la piel y la saturometría, etc.”.

Lo mismo respondió acerca de los problemas cardíacos que padecía el Diez. Explicó que “un cuadro de insuficiencia cardiaca se manifiesta de manera paulatina, con fatiga, dolor de pecho en ocasiones, tos nocturna, falta de aire al acostarse, orinar en repetidas oportunidades en la noche, acumulación de líquido en las cavidades cerosas, pérdida de masa muscular y edema en miembros inferiores o zonas decibles”.

Por último, aunque el forense no pudo asegurar si el ídolo continuaría con vida en caso de contar en la casa con elementos de terapia intensiva móvil o elementos de emergencia, pero sí consideró que hubieran aumentado las posibilidades de sobrevida.

“La bella durmiente”, el apodo despectivo con el que llamaban al Diez
Diego Maradona casi no se levantaba de la cama. No llegaba al baño y estaba irascible. Echaba a los enfermeros y no quería tener contacto con los acompañantes terapéuticos. El entorno se burlaba de esta situación.

Maximiliano Pomargo, cuñado de Matías Morla, asistente personal de Maradona y una de las personas que convivían con él en la casa de Tigre, le comunicó la preocupación a Luque entre el 14 y el 17 de noviembre.

MP: Che, éste durmió todo el día ayer y sigue durmiendo. La enfermera, que ya es nuestra, me dice que está fuerte medicado.

LL: ¿Lo viste a la bella durmiente?

MP: Estoy preocupado.

LL: ¿No se levanta? Avisame ni bien lo veas.

MP: Esta bastante hinchada la cara. Acá Taffa dice que es retención de líquidos.

LL: Es normal. Es esperable. Puede ser porque estuvo acostado mucho tiempo. Voy, le saco los puntos y le damos ok para que haga actividad física.

LL: Puta madre, lo tengo que ir a ver cuando esta como un osito cariñoso, durmiendo todo hinchado. Por que no me llaman un día que esta todo bien? Yo la verdad no pego una.

LL: Sigue sin despertarse? No me asustes, amigo. Dale un café.

MP: Si.

LL: Voy a empezar a cobrar mejor en el consultorio amigo. Gane un poco de fama.

MP: Claro, papá, tenés que aprovechar.

LL: Es clave que el enano meta un video cuando esté bien. Eso me va a disparar.

Fuente: TN

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: