Los protocolos de Tinelli

Hay un ciego que es peor que el que no quiere ver en su tramposa falsedad, es el ciego que impone sin ejemplos guiando otros ciegos peores que el. El impune, el que usa al resto mediante el vil metal que entrega por un show que se llena la boca hablando de protocolos: ése es Marcelo Hugo Tinelli.

El hombre que formó el periodista Alberto Badía y que nos entretenía sanamente en el Vídeo Match inicial y luego en Ritmo de la Noche se volvió (aparte de un opereta político) un ciudadano más que goza de una enorme impunidad. Al comenzar la cuarentena y rompiendo todo tipo de protocolos viajó con su familia a Esquel (Chubut) para pasar la restricción. Todo a días del #Quedateencasa, el “Cabezón”, sin ningún tipo de autorización especial y menos de autocrítica, tomó un avión privado con rumbo a la ciudad patagónica.

Ante el revuelo, Marcelo Tinelli se excusó: “Me voy a hacer el aislamiento a mi casa hasta que termine. Solo eso. Tener adolescentes en Buenos Aires no está bueno. La mejor manera de dejar a toda la familia adentro es en Esquel. Por eso el aislamiento lo haré allá con toda mi familia menos con Micaela, mi hija mayor”, dijo a Clarín.

Y agregó: “Hace 22 años que tenemos domicilio acá en Esquel, somos vecinos. Tenemos nuestra casa acá y venimos a pasar la cuarentena obligatoria con parte de la familia. Estas no son vacaciones, nos quedamos en casa”. Hoy, con la vuelta de Show Match, y con una segunda ola que desató nuevos contagios y por ende suma diariamente fallecidos, Marcelo Hugo abrió la pantalla con una multitud, que pese a estar hisopada en todo su staff, no respeto distanciamiento y mucho menos utilizó barbijos.

Como una zona liberada y como si fuera que la reglamentación de la salud fuera distinta para el programa que solventa el empresario televisivo Adrián Suar, Show Match arrancó con todo y con casi todos. Salvo la locutora Marcela Feudale que se justificó correctamente de estar ausente por priorizar la salud de su madre con quien vive, el resto estuvo en la apertura de “La Academia”. Feudale así se manifestó: “Yo tengo una mamá de 84 años y se me planteaba el hecho de estar saliendo y entrando de mi casa a la calle, con una pandemia del coronavirus me podía producir una situación de riesgo muy alta para lo que es la salud de mamá”. Clara, lógica y obediente, la “Enana” está ausente de mostrador luego de 27 años ininterrumpidos. Me llamaron por teléfono y les dije que no, que tenía mucho temor de salir por todo lo que implicaba salir a la calle, que no contaran conmigo, que no tenía ningún problema en no estar en las fotos”, relató Marcela.

Tinelli sorprendido por la agresividad de algunos medios y siendo un comunicador social, debería saber que lo que el intenta comunicar y justificar, no cae bien en la gente que lo mira y la que lo dejó de elegir hace tiempo. Besos, manos tomadas y rompimiento de distanciamientos más allá de los hisopados negativos, comenzaron casi al mismo tiempo que la denuncia que recibió el conductor por romper las reglas sanitarias. Dos abogados lo llevarán a la justicia mediante una denuncia penal. La misma la encabezan los doctores Darío Ramírez y Alejandro Sarubbi Benítez, que tildaron de “Bochornoso” y de “Escena grotesca” a lo sucedido.

Como siempre, con ribetes de favoritismos políticos, con el micrófono libre para acomodarse para donde calienta el sol de su conveniencia, rodeado de aduladores y aplaudidores pagos, Marcelo está lejos de sufrir la censura que tiene la educación y gran parte del deporte. Se suma a la misma expresión de algunos políticos que hacen actos masivos o le festejan cumpleaños a sus familiares con bombos y platillos. Como si tuvieran tener un protocolo aparte por tener poder o creerse inmunes.

Tinelli le moja la oreja al Gobierno Nacional y lo chicanea. Rompe en todo su puesta en escena con lo básico para no contagiarse y luego pide un aplauso para los trabajadores de la salud con cara sobreactuada de emocionado. Como si fuera una joda contagiarse y morirse de la peor pandemia que estas generaciones puedan recordar.

Por Patricio Guzmán.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: