Sebastián Perasso: con el rugby a todas partes

Sebastián Perasso y el rugby son astillas de un mismo palo. Una mancumunión de voluntades al servicio de un deporte más allá del juego. Es la cadena de expresiones que en lo humano van edificando patrones de conducta donde se afirman las simientes del respeto por todo lo que encierra un juego que lo trae desde la cuna zanjera del San Isidro Club.

TERCER TIEMPO NOA trae a colación de sus entrevistas una charla jugosa con un hombre que de trotamundos del rugby es uno de los pioneros. Sus charlas recorrieron y recorren gran parte del territorio nacional y también volaron a países limítrofes. Su sapiencia ovalada el caudal de su padre, Emilio Perasso, ex entrenador del SIC y Los Pumas, de “Catamarca” Ocampo y de los formadores que fue conociendo en sus caminos.

De rugby, familia y primeros pasos
“Tengo recuerdos muy lindos vinculados a una vida entorno a mi club, el SIC. Recuerdo estar en el SIC desde la mañana temprano con mi camiseta Uribarri y luego vivir el partido de Primera caminando por debajo de las tribunas y jugando con amigos”.- afirma Perasso, y agrega: “Desde muy chico mis padres me inculcaron la importancia del deporte, por eso era muy común que todos estuviéramos rodeados de una pelota. Siempre entendieron que el deporte te da un marco de disciplina y orden. Por eso el impulso natural para que hiciéramos un deporte”.

El SIC de juego y los formadores
“Comencé a jugar a los cinco años por una cuestión de tradición familiar pero sin ningún convencimiento propio. Yo siempre cuento que a mí me gustaba todo lo que rodea al rugby pero no el rugby en sí mismo, es decir entrar a la cancha y jugar. Eso vino varios años más tarde. Vivir una vida de club era lo que me gustaba. El tercer tiempo de la Primera lo disfrutaba. También sentía que tenía un vínculo especial con los jugadores a quien veía cada fin de semana en la Primera del SIC porque al ser hijo del entrenador que comando el equipo durante 15 años, la cercanía y el trato con todos eran muy diferentes. Recuerdo los almuerzos pre partido en algún restaurante como “El Rivereño” en San Isidro o estar en el banco de suplentes acompañando a mi padre en el triunfo del SIC frente al seleccionado de Fiji en la cancha de Ferro por ejemplo. Son vivencias fuertes para un niño que creció admirando a muchos jugadores que jugaban tanto en el SIC como en Los Pumas”. – recuerda.

¿Qué recuerdos vienen a tu mente de aquella infancia?

De mi etapa de rugby infantil guardo gran cariño de mis entrenadores. Eran verdaderos formadores al margen de sus conocimientos del juego. Mi tío Ernesto, Carlos Anzorreguy, el Oso Petersen, me dispensaron cariño y atención. También Silvia Maldonado, que nos acompañaba a cada partido. Luego en mi etapa de juveniles recuerdo con mucho cariño a mis entrenadores Pepe Rizzi, Pipo Alcacer, Pololo Sascaro, Pini Gamarra o el pelado De las Cuevas. Me he sentido querido y contenido más allá de que mi nivel juego siempre estuvo por debajo de la media. No importaba. El rugby me ayudo a crecer y relacionarme. Era de los más chicos de la división (nací en Diciembre) y con un físico pequeño. Todo ello adosado a mi carácter tímido e introvertido. El rugby me ayudo enormemente a madurar, a vincularme con los demás y a sentirme siempre parte de un equipo.

Juventud, divino tesoro y admiración
“En mi etapa de rugby infantil y juvenil siempre jugué en el último equipo a excepción del primer año de Menores de 19 que integre el equipo de la B” – rememora.

¿En qué leyendas de tu club se reflejaba tu administración?

Desde pequeño crecí admirando a muchos jugadores que eran verdaderas leyendas del club. En la primera etapa sentía admiración por muchos especialmente Arturo Rodríguez Jurado, Mario Walter y el Negro Iglesias. Todos con un liderazgo extraordinario. Pero si tengo que rescatar a alguno en particular lo nombro al Negro Iglesias. Le decían también “furia” y crecí escuchando sus historias dentro y fuera de la cancha. Tenía una vehemencia y una actitud admirables. Cuentan que al día siguiente de su casamiento se presentó con su bolso en el SIC para jugar el partido del fin de semana. Era tal su fanatismo que transmitía una pasión sin límites. Fue capitán del seleccionado y era un grandísimo entrenador. Falleció en 1996 con sus jóvenes 46 años. Recuerdo que en cancha de Newman y jugando en Menores de 19, cuando termino el partido me felicito y he hizo alusión a una linda jugada que hice que termino en try de Coco Oderigo. No estaba acostumbrado al elogio de manera que esa mención me dejo marcado. Han pasado más de 30 años pero lo recuerdo como si fuera hoy…

El maestro en casa

“Cheba” tiene un plus que aprovecha desde que sabiduría se puso en marcha. Al ser hijo del emblemático “Gringo” Perasso la posibilidad de beber de sus experiencias lo hacen tener justamente la posibilidad de aprovechar ese punto a favor: “Papá siempre se sintió cómodo en su faceta de entrenador. Entrenó durante más de 20 años diferentes equipos como la Primera del SIC, el seleccionado de Buenos Aires y Los Pumas. Siempre se sintió un colaborador del juego. Era un adelantado, una persona con una capacidad de análisis y de observación sin igual. El tiempo pasó y el rugby argentino necesitaba un hombre capacitado, experimentado, sereno, reflexivo y conciliador. Por ello lo convocaron como dirigente en varias oportunidades y tuvo el honor de ser Presidente de la UAR durante un periodo. No obstante, siempre conservo su perfil bajo, sabiendo que debía colaborar con el rugby desde ese lugar. Era tal su mesura que muchas cosas lo incomodaban desde su cargo de dirigente. Tener la posibilidad de verlo y disfrútalo hacen que mí pasión por el rugby en su todo sea muy profunda.

El juego, el fuego, la pluma y la palabra

¿Cómo nace en vos la inquietud de devolverle al rugby lo que te dio mediante la escritura?

Jugué 11 temporadas en el Plantel superior y tuvo el honor de jugar varios partidos en primera, pero decididamente siempre pensé que el rugby me había dado mucho más de lo que yo le había entregado. Había una sensación de deuda que sentía que debía saldar.Por otra parte, siempre me sentí en una situación de privilegio por estar rodeado de verdaderos maestros del rugby desde muy pequeño. Creí que estaba en una situación única para poder unir mi pasión por el rugby con mi cariño por la escritura. Es así que comencé tímidamente en 2007 escribiendo un manual de rugby para los jugadores. Después todo sucedió de manera veloz. Me cuesta creer que 15 años más tarde ya tengo 11 libros editados y que lectores de muchas partes del mundo pueden contar con su lectura.

Un repaso por sus obras

Perasso se quemó y se quema las pestañas escribiendo del juego en sus enfoques diversos. Casi una docena de obras escritas lo hacen el escritor ovalado que más le escribió al juego del inglés Webb Ellis. “ En un repaso por mis obras escritas aparecen Didáctico 1, que es un manual para el jugador sobre aspectos físicos, técnicos, tácticos y mentales. Rugby Didáctico 2 (el entrenador) es un manual escrito para que sirva de herramienta para los entrenadores en lo relativo al juego pero también a temas de comunicación, organización, construcción de grupos y su faceta de educador. Rugby Didáctico 3 (historia y estadísticas) implica ver de dónde venir y hacia donde vamos. Me gusta mucho la historia porque te da una mirada valiosa que debemos tener presente para no equivocar el camino. Rugby Didáctico 4 (espíritu y filosofía) va hacia lo esencial del juego porque entiendo que el desafío del rugby moderno es tratar de conservar y preservar los valores y tradiciones del juego. Rugby Didáctico 5 (preguntas y respuestas) es un libro didáctico y fácil de leer que trata sobre múltiples temáticas en torno al juego. Rugby Didáctico 6 (rugby infantil) está dirigido a los entrenadores infantiles haciendo hincapié en un universo tan importante como distinto. Rugby Didáctico 7 es un libro escrito para nuestro tesoro más valioso que son los niños. “Veco Villegas Pasión por el rugby” es una biográfica de Carlos Villegas a 25 años de su fallecimiento. Sentí un privilegio inmenso poder escribirlo y conocer aún más a un gran hombre de rugby con una humildad y sabiduría poco común. “El interior historias de rugby” son una serie de vivencias en mis charlas alrededor de nuestro país. “Leyendas ovaladas” es mi homenaje a las grandes leyendas de nuestro deporte. Por último, “Rugby Formativo” es un libro escrito junto a Juan Casajus y trata sobre el rugby en edades tempranas”. – expresa agradecido de poder volcar en la tinta sus deseos generosos de transmitir lo que mamó en su cuna zanjera.

Dentro del mapa Argento, ¿cuántas provincias recorriste en tus charlas?

La primera la recuerdo con especial cariño porque ingresaba en un camino inédito e impensado. Fue en el club Old Ressian en la ciudad de Rosario en 2010. Era un novato pero me sentí preparado. Había leído varios libros de oratoria y muchos libros de rugby. En 2015 justo el día que se disputaba la final del Mundial 2015 entre los All Backs en los Wallabies yo estaba en Ushuaia dando una charla y con ese mensaje en el fin de mundo terminaba de visitar Tierra del Fuego, que era la última provincia que me faltaba. Llevo casi 400 charlas y me cuesta creer que una persona tan tímida e introvertida como es mi caso, haya podido romper tantas barreras y vencer tantas dudas y temores. Me siento un afortunado. Conocer cientos de pueblos y ciudades de mi querida Argentina es un regalo del rugby.

Que se vengan los niños de todas partes

“Cada lugar es mágico porque hay historias extraordinarias detrás. Historias de esfuerzo, pasión y cariño por el rugby. Solo por citar algunos casos. En las playas de Rada Tilly, muy cerca de la ciudad de Comodoro Rivadavia se disputaba un torneo de rugby infantil en la playa. Más de 300 niños jugando al rugby descalzos y con un enrome entusiasmo. Alrededor de las 15 hs estaba terminando una clínica en medio del parate del torneo y desde la organización me avisaron que debía apurarme porque en poco tiempo no se iba a poder seguir jugado. No sabía el motivo pero una hora más tarde la marea empezó a subir de forma muy veloz y esos 500 metros de playa desaparecieron en cuestión de minutos. Impresionante” – recuerda emocionado.

Buenos vientos
Me imagino que las experiencias en tus viajes fueron de todos los colores…
Hubo de todos los colores. En la Ciudad de Neuquen debí suspender un entrenamiento y dar un charla en el vestuario porque el viento que venía de Zapala empezó a soplar fuerte y era imposible agarrar la pelota. Nunca había visto nada igual. En el club Huemules de Lago Puelo, Chubut, tenían todo preparado para el encuentro de rugby infantil con los clubes de la zona. Sin embargo, durante la noche, unos jabalíes ingresaron a la cancha y osaron y levantaron todo el terreno haciéndolo casi injugable. El club es todo de madera (instalaciones, baños, las haches) porque es un requerimiento legal al estar dentro del Parque Nacional de Lago Puelo y hay animales salvajes dentro del predio. Impresionante jugar al rugby medio de la naturaleza.

El rugby como herramienta trasformadora

¿Cómo es llevar el rugby y sus valores a los privados de libertad?

Visite más de 15 cárceles en todo el país. La cárcel de Batan, de Campana, de San Martin, de Ezeiza, de Marcos Paz, de Rio Gallegos o de Gualeguaychu por citar algunas. Es una experiencia única. Ver el grado de transformación que genera el rugby con los presos demuestra que los valores del rugby no son algo discursivo sino absolutamente palpable. Los presos pasan a tener autoestima, se sienten parte de un equipo y tienen más motivación y confianza cada día. Encuentran en el rugby un sentido a sus vidas. La reincidencia de los presos que salen de la cárcel pasa del 70% al 5% . El rugby cambia vidas y ello está demostrado con más de 3.000 presos que juegan al Rugby en 70 cárceles de todo el país.

¿Qué países tuvieron tu visita dentro de tus viajes?

Tuve el enorme gusto de conocer casi todos los países de Sudamérica gracias al rugby. Uruguay, Chile, Ecuador, Peru, Paraguay, Bolivia, Colombia y Brasil. También estuve en España y USA en varias oportunidades por charlas y seminarios. Otros países como Venezuela, Nicaragua, Guatemala o Guinea Ecuatorial tuve la suerte de dar alguna charla vía zoom. Terrible privilegio conocer ciudades como Punta Arenas, Guayaquil, Santa Cruz de la Sierra o Medellin, por ejemplo.

¿Qué lugares te quedan por recorrer?
Muchos porque el rugby esta diseminado en 117 países. Dentro del país me gustaría seguir conociendo muchos pueblos y ciudades. Hay todavía muchos clubes sin conocer. He visitado más de 150 pero en Argentina hay 664 clubes. Queda en consecuencia un largo camino por delante…

¿Cómo ves el rugby actual en Argentina desde lo social y desde el mix mismo de lo amateur y profesional?

El rugby social ha crecido de manera exponencial gracias a muchos pioneros que anteponen su misión frente a enormes adversidades ya sea de dinero, tiempo o dificultades climáticas y de distancia. Algunos creen que el rugby es elitista y lo juegan solo en algunos lugares del país. Sin embargo puedo decir que al rugby lo juegan todos y en todas partes. Los que están en la cárcel (rugby carcelario); los que tienen algún tipo de discapacidad (rugby inclusivo); los que no tiene recursos para para pagar una cuota social (rugby social) e incluso las mujeres (rugby femenino) que tienen una pasión y un entusiasmo que es digno de destacar.

La misión del rugby
¿Qué es la mística de este juego?
La mística del jugo es su esencia, su elemento distintivo. Son los valores y tradiciones que nos identifican. El rugby es un deporte que está por cumplir 200 años. Sin embargo sus valores y tradiciones de antaño se mantienen. Nos debemos sentir orgullosos de semejante logro. Hay cosas que no figuran en el reglamento pero son más importantes que el juego mismo. Saludar al rival luego del partido, celebrar el tercer tiempo, felicitar al rival, proteger al contrario frente a un riesgo de lesión etc. Eso es el rugby y no figura escrito en ningún lado. Son los usos y costumbres que han llegado con absoluta vigencia hasta nuestros días.

Sebastián es un transmisor del rugby y lo recomienda con argumentos sólidos: “El rugby es el deporte más completo e integral donde todos tienen un lugar y pueden encontrar refugio y contención. Que el rugby no es solo un deporte sino la oportunidad de crecer desde los valores. Que gracias al rugby aprendemos a vivir porque nuestro juego representa la vida misma. Nos enseña a no claudicar frente a la adversidad y nos ayuda a trabajar en equipo. Dos lecciones que nos sirven para la propia vida” – afirma confiado.

Por último, ¿cuáles son tus metas más cercanas dentro de un presente que limita por la Pandemia?

Mi filosofía siempre es mirar hacia adelante con optimismo y con ganas de transformar la realidad. Cuando termino de escribir un libro me avoco a otros desafíos casi de inmediato. No me gustar reflexionar sobre lo que hice porque mirando para atrás dejamos de pensar en nuevos horizontes. Quisiera seguir visitando lugares y dejar mi mensaje de rugby en muchas ciudades alrededor del mundo. Mis libros ya están traducidos al inglés y al francés de manera que ya siento que no hay barreras idiomáticas que me frenen y que mi mensaje puede seguir expandiéndose alrededor del mundo.

Un mensaje final
“Estoy convencido que el rugby es la solución a muchos problemas de los niños, de los jóvenes y del mundo. Creo que desde el rugby se puede hacer un mundo mejor y voy a poner toda mi pasión y mi entusiasmo para poder lograrlo” cierra un ser que encontró en el rugby más que un juego. Un estilo de vida.

Por Patricio Guzmán – Tercer Tiempo NOA

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